miércoles, 28 de enero de 2015

La Isla de los Náufragos: Capítulo 3

Dibujos en la Cueva

                Los ojos seguían observándonos sin parpadear. Algunos eran amarillos e inyectados en sangre pero todos tenían algo en común: los cubría una especie de nube blanca.
            Sentí a Kyra a mi lado justo cuando su mano apretó la mía. Había olvidado que ella estaba allí. ¡Qué mierda, si había olvidado todo! Mi mente solo percibía los ojos y ese extraño aroma que me impedía pensar con claridad. Entonces los arbustos se movieron y ellos se acercaron con movimientos bamboleantes. Las sombras fueron apartadas por las llamas anaranjadas de las antorchas que llevaban. Todos eran delgados aunque no muy altos. Sus rostros eran lisos, todos de hombres y mujeres jóvenes. En sus cuellos llevaban collares cuyas cuentas eran conchas, semillas y colmillos. Un vistazo fue suficiente para comprender que habría problemas así que hice lo que cualquiera hubiese hecho: corrí.
            Di media vuelta y agarrando de la mano a Kyra con fuerza, la obligué a correr junto a mí por la playa. Es verdad que la arena nos ralentizaba y tropezábamos a cada rato, cayendo un par de veces, pero nos levantamos y seguimos corriendo hasta internarnos entre los árboles. Tuvimos que hacerlo pues la playa curveaba hacia la izquierda debido a la forma de la isla.
            No se por donde corrimos. Solo sé que intentamos ir en línea recta y salimos a un desfiladero. Escuchaba el estruendo de una cascada justo frente a nosotros. Detrás de mi Kyra jadeaba. Se había recostado junto a un árbol y con una mano en su pecho, intentaba recuperar el aliento. Me acerqué a ella y la abracé. Sentí su aliento en mi hombro y el tenerla tan cerca, sintiendo su calor, me hizo recuperar mi valor. Recordé que tenía que mantenerla con vida. Debía protegerla.
            –¿Estás bien? –le pregunté, sabiendo que era una pregunta idiota dado el caso.
            Ella asintió. Temblaba ligeramente y tenía la mirada algo perdida. Sus ojos brillaban como dos estrellas en la oscuridad. Al hablar, su voz era como un susurro jadeante.
            –¿Quiénes eran?
            Percibí por vez primera el silencio que nos rodeaba. Es decir, fuera de la cascada no se escuchaba nada más. Ni siquiera el ruido de grillos u otros insectos de hábitos nocturnos. Llegué a la conclusión de que el resto de la isla era así.
            –Parecían ser sobrevivientes… –intenté responderle pero mis pensamientos ahora me turbaban y mi voz falló.
            Recordé sus voces. Ahora las escuchaba con claridad en mi mente. Parecían salidas de las mismas profundidades de la tierra. Todas decían lo mismo: “entramos pero nunca saldremos”. ¿A qué rayos se referían?
            –¿Jafet?
            Había estado pensando y en silencio mucho tiempo. Kyra me sacó de mis pensamientos apretándome las manos. Me miraba extrañada. Su rostro estaba pálido aun bajo la luz de la luna. Sacudí la cabeza y le sonreí.
            –Estoy bien, Kyra. Solo pensaba –dije. Inclinándome hacia ella, besé su frente. –Busquemos un lugar donde podamos resguardarnos.
            Encontramos uno poco tiempo después. En realidad era una cueva, seca y alejada de la cascada aunque cerca del río. Aun así estaba bien oculta de miradas indiscretas además de estar resguardada del frío y el viento.

            La mañana amaneció fría. El sol asomó a la entrada de la cueva e iluminó el suelo hacia dentro unos metros. Vi la luz arrastrarse lentamente mientras escuchaba a Kyra respirar. Pensé despertarla pero no lo hice por dos cosas: creí que sería bueno dejarla descansar un rato más y luego vi las paredes de la cueva.
            Levantándome con mucha cautela, me dirigí hacia la pared de la izquierda, observándola con la boca abierta. Mis pasos resonaban crujientes debido al suelo rocoso. Curiosamente en donde dormimos solo había polvo. Pero las paredes ahora ocupaban toda mi atención pues estaban cubiertas de dibujos. Eran pinturas rupestres aunque también había otras más recientes, mucho más recientes. Vi aviones, yates y barcos de diferentes tamaños. Eran diferentes pero algo tenían en común: los barcos se hundían y los aviones se estrellaban, ya en el mar, ya en la isla.
            El techo también estaba cubierto de más dibujos y signos que parecían ser letras; un lenguaje para mi desconocido. Por unos minutos intenté descifrarlo pero al final me rendí. No tenía mente para eso. Así que decidí salir de la cueva y yendo al río, me zambullí sin pensarlo. El agua fría refrescó mis cansados miembros y cuando acabé, fui hacia un par de árboles que parecían ser de mangos. Unos cuantos mangos y un par de pescados asados en una fogata improvisada fue nuestro desayuno. Claro que tuve que pasar mucho tiempo pescando y limpiando los peces pues solo tenía mis manos. Al final Kyra terminó ayudándome.
            –¿Viste las pinturas? –me preguntó apenas terminamos de comer. Asentí. Su voz parecía tensa, como si hubiera estado llorando. –Jafet, nuestro barco esta dibujado allí.
            –¡No puede ser! –exclamé.
Corrí de nuevo a la cueva y vi que tenía razón. Era un crucero llamado “Caribbean Queen Pride”. Estaba inclinado de lado mientras se partía por la mitad y las aguas lo reclamaban. Me estremecí al percibir lo realista del dibujo.
–Así fue como se hundió en realidad –dije en un murmullo apenas audible mientras tocaba la fría pared de piedra. –¿Pero cómo lo supieron? ¿Quiénes dibujaron esto? 

5 comentarios:

  1. Hola Ryan, felicitaciones por tu buen texto. Por si no me recuerdas, yo soy el Ciervo Alado de Literautas. Desde ya seguiré tu blog pero tengo una pregunta: ¿Cómo me suscribo por mi correo? Ya que no encuentro el botón para poner mi correo. Gracias y saludos desde Argentina.

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    1. PD: Este texto ya lo había leído en Literautas.

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    2. Hola Julian. Gracias por pasarte por mi recién creado blog. De veras no sabría responder a tu pregunta pues aun no comprendo al cien por cierto esto del blog. Intentare averiguarlo.
      Este es la tercera parte de los que están en literautas, la continuación podría decirse.
      Saludos y gracias nuevamente.

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  2. Saludos Ryan, escribí un comentario en la primera parte pero no apareció, a ver si aparece este, o es que debes "autorizarlo", ya te preguntaré en el taller... :P
    Te felicito por tu relato, solo un comentario, debido a que son capítulos, aparece el último de primero, te sugiero que hagas la distinción en las entradas del blog, para que las personas busquen el orden correcto.
    También, quiero felicitarte porque es un relato muy ameno e interesante. Con complicaciones en cada capítulo y la gana de leer el próximo para encontrar una ligera respuesta, porque ya nos tendrás en ascuas hasta el desenlace...
    Cuidate y nos seguimos leyendo (KMarce en Literautas)

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    1. KMarce, gracias por pasarte por mi blog y comentar. Seguí tu consejo y arregle ese problemita. Ahora sera menos confuso el leerlos pues los identifique en el titulo de la entrada con el cap. 1, 2, etc.
      Gracias nuevamente y luego pasare a leer tu relato. Saludos.

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